Apnea por Email: Dejar de Respirar Mientras Respondes al Correo Electrónico

Linda Stone, quien acuñó el término "Atención Parcial Continua" para referirse a la capacidad que tienen algunas personas para realizar varias actividades al mismo tiempo y prestar atención a todas simultáneamente, se ha dado cuenta que mucha gente contiene el aliento o respira superficialmente cuando responde a su correo electrónico.
"Quería saber qué tan común es la Apnea por Email y, para ello, observé a los demás mientras estaban frente a sus computadoras o usando sus BlackBerries en sus oficinas, en sus hogares y en cafés. La gran mayoría de las personas contienen su aliento o respiran muy superficialmente, especialmente cuando responden al correo electrónico. También observé a las personas mientras usaban sus teléfonos celulares y caminaban al mismo tiempo y noté que la mayor parte de ellos respiraban por la boca e hiperventilaban. Es necesario considerar, también, que la postura al estar sentado frente a la computadora puede contribuir a que se limite un poco la respiración."
"Llamé a la doctora Margaret Chesney, del Instituto Nacional de Salud (NIH). Una investigación conducida por la Dra. Chesney y el científico del NIH Dr. David Anderson demostró que retener el aliento contribuye significativamente a las enfermedades relacionadas con el estrés. El cuerpo se acidifica, los riñones comienzan a reabsorber el sodio y, mientras el equilibrio entre el Oxígeno, el Dióxido de Carbono y el Óxido Nítrico se altera, nuestra bioquímica se vuelve un caos"
Así que ya lo saben: Cuando estén respondiendo el correo electrónico, usando su Blackberry o posteando una entrada en el blog, no se olviden de respirar.
Escrito el Thursday, April 10 2008
Autor: Andrés Borbón
Categoría: Ciencia, Curiosidades, Geek, Medicina, informática
Etiquetas: Ciencia, Curiosidades, Geek, informática, Medicina
Artículos Realacionados: Química 2.0 - Red Social de Elementos Químicos, Comer huevos en el desayuno hace que perdamos 65% más peso, 5 cosas curiosas acerca del petróleo, Las excentricidades de Pitágoras, Evitando la demencia con chocolate,
Anterior: El Hombre de los Pies Apestosos
Siguiente: La Primera Máquina Barredora De los Tiempos Modernos






Pareciera gracioso , pero es cierto yo muchas veces estoy contestando algun correo, posteando comentarios y cuando termino es cuando respiro mas profundamente
Saludos
Dante
Ya decía yo que siempre sonaba como si estuviera muy agitado mientras hablaba por celular cuando caminaba.
Me imagino que también mientras “posteo” ésta respuesta estoy respirando menos.
JIFF Ha Escrito Recientemente en su Blog…Lejos de ella
Dante: Yo tampoco me había dado cuenta que al responder al correo mi respiración se vuelve más superficial. Me parece muy curioso que tendamos a hacerlo así. Je, je. ¡Ya hasta nombre tiene la enfermedad! Deberemos recordar respirar más profundamente en esos momentos,
Jiff: Pues si sucede al postear en el blog, ya me amolé, Je, je. A ver si no acabo con daño cerebral por la falta de oxígeno.
Se me acaba de ocurrir que los blogs deberían tener una leyenda en los comentarios: “Por Favor, Recuerde Respirar Mientras Escribe Su Comentario” Je, je.
Es que a veces te mandan unos emails que cortan el aliento ;) Siempre he sido capaz de hacer varias cosas a la vez (incluso leer y ver la tele), así que no creo que me olvide de respirar…
Yo misma Ha Escrito Recientemente en su Blog…Génesis
Tú Misma: La mujer que inventó esto de la apnea por email es la misma que desarrolló el concepto de atención parcial continua, algo que sólo las mujeres son capaces de hacer. Los hombres solemos ser más monotemáticos en nuestra atención, mucho menos flexibles. Las mujeres, en cambio, son capaces de centrarse en varias tareas al mismo tiempo. Tradicionalmente, son capaces de atender a la radio, a la ropa que se está lavando, a los hijos, etc. Cuando la mujer se incorporó a las fuerzas productivas (laborales, digo) resultó evidente que son mucho más aptas que los hombres para tareas que requieren tener a raya numerosos detalles. Por eso son cada vez más exitosas, al grado en que en muchas empresas, los altos puestos los ocupan siempre ellas. Se lo tienen bien merecido, y me dan envidia, por supuesto.