
Un científico sintetiza moco artificial para mejorar el funcionamiento de "sabuesos" electrónicos.
Pasamos buena parte de nuestra vida comprando pañuelos desechables y tratando de deshacernos por todos los medios posibles de los molestos mocos. Sin embargo, Julian Gadner, un profesor de la Universidad de Garwick, ha logrado sintetizar moco artificial para dotar a sus "narices electrónicas" de un mejor sentido del olfato.
El moco tiene una función importantísima en el sentido del olfato. Disuelve las moléculas odoríferas y divide los olores en partículas diferentes que llegan a los receptores en distintos momentos, permitiéndonos diferenciar entre las diversas cualidades de un olor.
Las narices electrónicas del profesor Gardner, hasta ahora, carecían de moco y solían ser utilizadas en gran variedad de tareas, como en el control de calidad de perfumes. El investigador tuvo la genial idea (?) de dotar a sus sabuesos computarizados de un polímero que cumpliera la función del moco que todos llevamos permanentemente en la nariz.
El moco artificial tiene la misma consistencia que el real, pero no es verde y se estima que será capaz de incrementar la capacidad olfatoria de las narices del profesor Gardner hasta en cinco veces.



