Las antiguas leyendas de Laos dicen que en algún tiempo hubo gigantes en la tierra, y que estos bebían de estos tarros monumentales. Tienen, en promedio, alrededor de dos metros de alto y pesan varias toneladas. Se han encontrado sitios similares en Tailandia y en el norte de la India, pero nadie sabe con certeza cuál fue la razón de que los antiguos habitantes de la región los esculpieran.
La mayor parte de estos tarros son negros y se encuentran desperdigados a los largo de muchos kilómetros en una zona que es visitada por gran cantidad de turistas, quienes desean ver en persona estos vasos gigantes.









