En Suecia, un simpatizante Nazi que cumplió siete años de prisión por haber sido hallado culpable de un asesinato violento, fue admitido en una afamada escuela de medicina.
Esto (¿cómo no?) ha levantado bastantes críticas a las políticas de educación suecas donde, según la ley, nadie puede ser discriminado laboral ni educativamente por tener antecedentes penales.
Sin embargo, la naturaleza misma de la profesión médica parece incompatible con un historial de este tipo. ¿Un asesino convertido en médico? Los conocimientos médicos, no cabe duda de ello, pueden ser peligrosos en las manos equivocadas, pues quienes mejor saben cómo matar son precisamente los que se dedican a lo contrario: A curar.
¿Ustedes se sentirían a gusto si supieran que su médico es un asesino violento? ¿Dejarían que los pusiera dormir un anestesiólogo con un récord criminal?
La universidad médica que aceptó a este personaje es nada más y nada menos que la prestigiada Karolinska, y el nombre del estudiante de medicina es Karl Helge Hampus Svensson, de 31 años quien recientemente tuvo algunos problemas con las autoridades escolares por haber falsificado algunos datos de su historial académico y, al parecer, fue expulsado. Sin embargo, esto ha despertado acaloradas polémicas sobre la pertinencia de aceptar ex-criminales en las escuelas médicas. Finalmente, la práctica médica se basa en la confianza, y ésta se dificulta notablemente cuando el tratante es un asesino.
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La escuela de medicina sueca es nazi. Es una escuela basada en la experimentación humana y animal con o sin consentimiento de las víctimas y en la mayoria de las veses con engaño de riesgo en los experimentos. En caso de las personas usadas como cobayo. Hay una discriminación para aceptar a inmigrantes de la propia Suecia. A los estudiantes que admiten extranjeros, los someten a investigación personal y controlan sus trabajos. Los discriminan en lo referente a "ayudas" de estudiantes en relación con los originarios. Los humillan. Permiten a quienes acepten sus normas, leyes en las que el "secreto profesional", es vital.