
Investigadores de la Universidad de Sunderland y de la Universidad de Durham han desarrollado un casco maravilloso que baña la cabeza del paciente con luz infrarroja.
Pero no se trata de una secadora de pelo ultramoderna ni nada parecido. Se supone que dicha radiación incrementa la posibilidad de crecimiento en las neuronas, esas pequeñas células que nos hacen pensar, recordar y sentir.
Los creadores de esta extravagante máquina dicen que el casco podría revertir los síntomas de la enfermedad de Alzheimer en sólo 4 semanas.
Por fortuna, no hay necesidad de traer el casco puesto todo el día. Basta con diez minutos diarios, pues dicho espectro de luz es capaz de penetrar la piel y el cráneo, actuando directamente sobre el cerebro.



