
¿Qué harías si un buen día tu novia (o novio) decidiera quedarse a vivir en tu baño?
Bueno, pues eso es precisamente lo que le sucedió a un individuo de la ciudad de Ness, en Kansas (Estados Unidos). No tengo idea de cómo inició todo pero, según el chico, su novia estuvo sentada en el retrete durante dos años. Si la chica padecía estreñimiento (constipación), es el peor caso que he escuchado en mi vida (y el tipo debe ser retrasado mental para haber tolerado una situación así sin hacer nada).
Durante todo ese tiempo, el chico le llevaba agua y comida pero, un buen día, le pareció que aquello ya resultaba sospechoso así que llamó a la policía del condado quienes la sacaron del baño y la llevaron al hospital, donde el asiento tuvo que ser removido por los médicos, quienes se habrán quedado estupefactos pues seguramente el plan de estudios de la carrera no incluye las técnicas para la remoción de asientos de escusado. Al momento, la chica se encuentra bien pero las autoridades continúan investigando la extraña situación.
El sheriff del condado, testigo presencial de la escena, declaró que la mujer no estaba pegada al asiento, ni atada. Cuando la hallaron, se encontraba vestida, con unos pantalones deportivos a la mitad de las piernas y algo desorientada. También dijo que las piernas de la chica parecían atrofiadas, lo cual parece lógico después de pasar dos años sin moverse.
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