
¿Cómo proceder “correctamente” en una lapidación?
Navegando por Mangas Verdes, uno de los blogs en español más leídos en el momento actual, me encuentro este artículo sobre la lapidación en Irán, una práctica brutal y anacrónica que se encuentra legislada hasta en sus más pequeños (y grotescos) detalles.
Wikipedia describe la lapidación de la siguiente forma:
La lapidación es un medio de ejecución muy antiguo, consiste en que los asistentes lancen piedras contra el reo, hasta matarlo. Como una persona puede soportar golpes fuertes sin perder el conocimiento, la lapidación puede producir una muerte muy lenta.
Cito textualmente, de Mangas Verdes:
“El artículo 104 del Código Penal iraní describe que la pena con la que se castigará el “delito” del adulterio será la lapidación. Para ello se usarán piedras “no tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes, ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras”. En el artículo 102 se detalla que para ejecutar este castigo, en el caso de un hombre, se le enterrará en el suelo hasta la cintura, y en el caso de las mujeres, hasta el pecho”.
No dudo que cada país tenga el derecho de defender sus costumbres, ritos y legados culturales. Sin embargo, me parece que hay límites para lo que debe suceder en el siglo XXI y lo que merece pasar al terreno de la historia. Muchos países tienen en sus códigos la pena de muerte, pero siempre es preferible que ésta suceda de la forma menos cruel posible, sobre todo tratándose de “delitos” como el adulterio. Si a todos los que ponen los cuernos los lapidaran, la tierra quedaría más vacía que la Antártida (sin contar a los pingüinos, por supuesto).
En pocas palabras: Pienso que nadie merece un castigo tan inhumano por una canita al aire, por más que la deslealtad sea una práctica tan extendida como reprobable.



