En el año de 1900, un torero de 20 años conocido como “La Reverté” debutó en el coso Madrileño. Lo raro de este matador es que era mujer. Fue una sensación en el toreo español hasta que en 1908 el gobierno de ese país decidió que era inmoral para una mujer ser matadora de toros y, debido a eso, a “La Reverté” se le impidió seguir toreando.
Pero “La Reverté” tenía un as escondido bajo la manga, pues “ella” en realidad era un “él”. Al final de su última corrida, “La Reverté” se quitó la peluca y los pechos falsos, revelando que en realidad no era una mujer, sino un hombre llamado Agustín Rodríguez.
Pero el público estaba encolerizado por el fraude y, debido a eso, la carrera del torero se vino abajo. Dejó Madrid para siempre y se refugió desde entonces en Mallorca.
…seguro que los aficionados estaban furiosos por haber sido engañados por el trasvesti.




