
(CUENTO)
Cuando hablé por teléfono con Jenny para decirle que llegaría tarde a casa porque tenía trabajo atrasado en la oficina, no me creyó una sola palabra. No la culpo, pues en realidad tenía planeado ir con unos amigos a cenar. Sin embargo, era preferible decir una pequeña mentira que tolerar sus reproches, celos y enojos.
La cena fue de lo más agradable. Cuando íbamos por los aperitivos, a alguien se le ocurrió ir a un centro nocturno para "relajarnos un poco". Yo dudé un poco antes de aceptar, pues sabía que Jenny no vería con buenos ojos que anduviera metiendo mis narices en lugares como ése, pero me vi forzado a aceptar. No obstante, les advertí a mis amigos que no bebería una copa más, pues al día siguiente tenía que trabajar y no me agradaba la idea de pasar diez horas en la oficina y con resaca. La verdadera razón era que no quería enfadar aún más a Jenny, quien se enfurecía al verme borracho y era capaz de armarme una escena de lo más desagradable.
Era un lugar bastante sórdido, con bailarinas exóticas y servicios "privados". Alguien me dijo (creo que fue uno de los meseros), que las chicas virtuales eran de lo más amables, y que tenían programas para satisfacer los gustos más exigentes. No quise contratar ninguno de los servicios que ofrecían, y en lugar de eso me quedé un buen rato solo en la mesa, contemplando el fondo de mi vaso de limonada.
Cuando dieron las dos de la mañana, pedí la cuenta y me marché del lugar. Al abrir la puerta de mi casa, traté de hacerlo con todo sigilo para no despertar a Jenny, pero ella se encontraba ya frente a mí, con los brazos en la cintura y una expresión poco agradable en el rostro. Comenzó a reñirme pero, de pronto, algo se alteró en sus facciones y quedó paralizada, con un brazo levantado y formando una gran "o" con los labios. Suspiré, aliviado. Cada vez que se enfadaba sucedía lo mismo: Los circuitos se sobrecargaban y quedaba congelada. Había que resetearla pero, tal y como estaban las cosas, tal vez lo hiciera mañana temprano, para poder dormir tranquilo y sin tener que escuchar sus interminables reproches.
© Andrés Borbón 2008











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Caray sono como a un futuro algo realista, hay mucha gente que preferiria programar un bot para que lo escuchara y tomara ciertas actitudes, pero no creo que sea sano reemplazar con cosas virtuales la realidad que se puede tener, como en los recientes cuentso que publicas le añades un buen toque de futurismo me recuerda mucho a Isaac Asimov jeje buen relato
Saludos
Dante
Dante: Pues gracias por la comparación. Je, je. Trato de mezclar la ficción con la vida cotidiana y de reflejar un poco el sinsentido de algunos avances tecnológicos. Muchas gracias, Dante.
Este de verdad que me gusto Andrés, ya tienes una coleciión bastante interesante de relatos breves.
Jiff: Qué bueno que te gustó, Jiff. Me basé un poco en los robots que están desarrollando los japoneses como compañía. Recuerdo que hubo un intercambio bastante interesante de comentarios en aquél entonces.
Aunque es espeluznante, deja un resquicio a la esperanza. Esperar hasta mañana para reiniciarla es muy parecido a dormir en el sofá. Y ella tiene mal humor, pero eso no se puede borrar o modificar en el sistema, o a él le gusta tal y como es y no desea hacerlo. En realidad, bastante parecido a una relación real.
Tú Misma: ¡Justo! Je, je. Qué bárbara. Ésa era realmente la intención del relato: Mostrar que aunque tuviéramos la oportunidad de programar compañeros virtuales absolutamente complacientes y sumisos, no lo haríamos, simple y sencillamente porque así no funcionan las relaciones humanas. Preferimos un poquito de sufrimiento a la completa coherencia o armonía.
Creo que a uno le gusta que si bien le gusten algunas cosas semejantes a la pareja tampoco es muy bueno que sean tan iguales ya que eso haría predecible a la persona y muy probablemente haría aburrida la relación, eso de saber todo lo que va a hacer o piensa como que no… y además uno pensaría que esta persona no es inteligente y nadamas dice que si a todo lo que uno le dice U_U que aburrido, una persona sin opinión es muy aburrida U_U zzzZZZ :P interesantes los relatos Andrés, ojalá este fin de semana pueda finalmente librarme de tanta tarea y poder postear todo lo que deseo en mi blog jojojojo ;) ya nadamas paso asi como que a medias a todos los sitios y pss como que me frustra eso jojojo necesito tiempo tiempo tiempo y ojalá uno no tuviera que dormir, odio esa necesidad fisiológica en fin…
Stuckerboy: Una relación predecible puede no ser muy divertida, pero definitivamente le brinda estabilidad a la persona. De eso no tengo la menor duda. Tampoco se trata de que el otro sea servil, sino complementario.
No te preocupes ahorita por el blog. Que no se va a ir a ninguna parte. Concéntrate en la escuela y cuando estés libre podrás actualizarlo a tu antojo. Estaré al pendiente de tu web.
Saludos!!!
Jejejeje estuvo muy padre. Qué, la programo su suegra, jajajajaja
Excelente cuento!! me gusta por la sencillez de sus palabras y por lo sustancioso de la historia… jejeje!! muy lindo!
Me voy encontrando este post, me recuerda una muvie ochentera de Sci fi de malisima calidad llamada Cherry 2000, en la que un ejecutivo de NY vivia un idilio con una chica bot, hasta que se descompone (agua y electricidad no hacen buena mancuenrna) y emprende una busqueda de una chica similar a su modelo (que para colmo era un modelo descontinuado, el caso es que se va de aventura con una buscadora y al final no sabe que hacer si quedarse con el remplazo e la chica bot o ligarse a la de carne y hueso….
ALEX SQR:
No he visto la película, pero la trama que comentas suena muy bien, algo así como Blade Runner, cuando el protagonista se enamora de la robot que no sabe que es robot. La buscaré.
¡Gracias por la recomendación!