Una gata se vio forzada a lamer el agua que se condensaba en las ventanas para sobrevivir, tras haber sido encerrada accidentalmente en un invernadero por más de dos meses.
El dueño de Emmy pensó que había muerto, tras haberla estado buscando durante semanas. Sin embargo, ella sobrevivió lamiendo la humedad que se acumulaba en los cristales.
Sin embargo, tras ser hallada, la gatita de 10 años ya no tiene hogar, pues su dueño se negó a recibirla en su casa tras haberla hallado. Estaba esquelética y traumatizada. Desarrolló miedo a los espacios cerrados y a estar sola. Se ha recuperado físicamente, pero mentalmente aún se encuentra frágil. Ha perdido la habilidad o el deseo de saltar y, por el momento, se encuentra en un albergue, en busca de alguien que la adopte.



