Mi nombre es Oleg Jasso y soy un viajero habitual en el tiempo. He vacacionado en el pasado durante los últimos 10 años y, hasta ahora, no había sufrido el menor contratiempo. El sistema es muy seguro: Si el viajero pesa ochenta kilos, no hay mas que extraer la misma masa del pasado e intercambiarla por el vacacionista. Es una regla que no debe ser violada jamás, o se corre el riesgo de provocar una catástrofe de proporciones insospechadas, pues la cantidad de materia debe permanecer constante en ambos lados del tiempo.
Mi último viaje no fue del todo bien. El técnico cometió un error y en lugar de extraer aire o agua del pasado, transportó a un individuo hacia nuestro tiempo y el pobre murió durante el procedimiento. Se trataba de un científico cuyas aportaciones habrían de ser importantísimas para el desarrollo de la humanidad, y las autoridades de mi tiempo consideraron que su muerte atentaba seriamente contra la evolución de la historia y de la disciplina a la que se dedicaba el sabio en cuestión.
El hombre que murió tenía veinte años, y yo treinta y uno. Compartíamos la complexión y el color de piel, pero en todo lo demás éramos completamente diferentes y la autoridades decidieron que yo debía sustituirlo hasta que hallaran la forma de solucionar el problema de otra forma. Un equipo de cirujanos plásticos viajó al pasado y fui sometido a una intervención que me permitió simular ser él. Recibí implantes cerebrales que me ayudaron a recordar todas las cosas que el científico habría de hacer y que me permitirían hablar su lengua materna.
Han pasado ya cincuenta y seis años desde entonces. Los científicos de mi tiempo jamás encontraron una solución al incidente y, durante todo este tiempo, he debido vivir una vida que no es la mía, como un actor que sigue un libreto día y noche. Me he casado con la mujer que, según la historia, eligió el sabio y he procreado hijos con ella. He tenido que renunciar a mi propia historia y hasta a mi nombre. Ahora me apellido Einstein y la gente me rinde honores porque piensa que soy un genio. Lo más triste de todo es que en pocos meses he de morir para no alterar en nada los delicados hilos de la historia.















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Andres, como decimos por aca a veces en el Norte, me quito el sombrero, un arco argumental sencillo pero interesante y con toques de ficcion y ciencia bastante bien alineados, debo decir que me gusto el relato corto por su contenido e idea conceptual.
Sigue asi
Saludos
Dante
Dante: Muchas gracias, de verdad. Viniendo de ti es un enorme cumplido. La mayor parte de las veces no me siento muy satisfecho de los cuentos que escribo, pero éste sí mi gustó. Je, je. Sé que a lo mejor peco de poco modesto, pero de verdad me agradó el resultado. Ya sabes que Einstein es uno de mis héroes.
No es la vida que yo elegiría si pudiera hacerlo…
Tú Misma: No, definitivamente no es un destino muy deseable. Tampoco lo habrá sido el del verdadero Einstein, asediado por la fama y acosado por toda la gente que quería conocer a un genio en persona. Es un poco una alegoría de nuestras vidas.
WOWWWWWWWWWW SOY UN LECTOR DE ESTE BLOG REALMENTE ESTOS PEQUEÑOS SON RELATOS SON FANTASTICOS CREO QUE ERES UNO DE LOS MEJORES ESCRITORES QUE HAY FELICIDADES ANDRES.
Me ha encantado el relato. Corto, de fácil lectura y algo estremecedor. ¿Y si yo no fuera yo? ¿Alguien lo notaría?
Alfred: Muchas gracias. Me da gusto que te haya agradado en cuento. Bienvenido al blog. Espero verte seguido por aquí.
Jorge: Sí, el cuento es algo estremecedor. Creo que a nadie le gustaría que le sucediera algo así. El relato no tiene un final feliz, pero por fortuna es sólo ficción. Je, je.
Vaya¡ he leido cosas sencillamente fantasticas. pero este escrito esta mucho mas alla.. te felicito por tan exquisito texto :)
Más allá de un blog: Muchas, pero muchas gracias. Eres muy generoso en tu comentario.
Olej Jasso, XD Andrés de donde sacaste ese nombre.
Otra mas Andrés, y ahora de una de las personas que mas admiro El Sr. Einstein.
Sabes, deberías crear un PDF de estas historias, la verdad no dudaría en descargarlo para imprimirlo y regalarlo a mis amigos.
Saludos
Ah deveras te envie un meme , el mismo de Lorenzo Chacón el de mostrar el escritorio, ahí lo contestas cuando puedas.
Oscar: Bueno, voy a pensar lo del PDF. De verdad gracias por tu comentario. Es una excelente idea, aunque pienso que antes debo reunir algunas historias más, pues apenas van unas cuantas.
No me había dado cuenta del meme, Óscar. Lo contestaré a la brevedad. Muchas gracias.
Saludos.
espectacular, me dejaste anonadado, sobre todo porque el tema que tocas en tus cuentos son de mi especial interes
@henry: Muchas gracias, de verdad. Que bueno que te gustó el cuento. No son la gran cosa, pero hago mi esfuerzo. Je, je.
Un saludos… me encanto tu relato, de verdad creo que tienes talento para narrar historias sencillas pero muy interesantes y que rapidamente te llevan a la fantasía o a otras realidades… y excelente Blog!
@Humberto:
Pues muchas gracias, de verdad. Me siento muy halagado, y qué bueno que disfrutes del blog.
Saludos
Wow.
Acabo de conocer la página siguiendo el link desde la página de hazmeelchingado favor y bueno me he pasado todo el fin de semana entretenida y fascinada con toda la información y datos que he leído aquí.
Debo decir que ha pasado a ser una de mis favoritas.
Sobretodo por los shoots literarios que me han parecido geniales y ahora que leo este cuento tuyo me he quedado realmente contenta de haber seguido ese link jaja
eres muuuy bueno.
Este cuento estuvo genial.
Cuentame como una de las nuevas seguidora de Tecnoculto.
Saludos
Pillaher:
Pues… muchas, muchas gracias por tantas flores. Ojalá te sigas sintiendo a gusto aquí, que eres bienvenida.
Saludos!!
Interesante relato, recuerdo haber leido este en otro lugar, pero no estoy seguro donde…