Google AdTrends
California, 4 de Marzo del 2014
Google, la compañía líder en publicidad online, ha anunciado esta tarde el lanzamiento de su nuevo servicio: Google AdTrends.
─Era cosa de tiempo para que viéramos algo así ─declaró Iam Gross, director del nuevo proyecto, batiendo palmas como si fuera un niño─. Ahora nadie tendrá pretextos para no comprar en línea ─remató.
Y es que AdTrends pretende ser una renovación completa del concepto AdSense, que tuvo su boom hace un lustro pero que se ha quedado corto frente a sus imitadores.
AdTrends es un concepto de publicidad online que pretende nada más y nada menos que mostrar al cliente sólo aquellos productos que comprará.
¿Cómo lo hace?
Gross nos lo explica:
─Llevamos un registro informatizado del balance de crédito en las tarjetas del cliente, sus compras previas, sus necesidades actuales, sus costumbres de navegación, sus preferencias sexuales, el monto de sus ingresos y, por supuesto, cruzamos toda esta información con aquella que es pertinente, como la fecha del cumpleaños de su esposa(o), hijos, padres, amigos, etc.
─¿Podría ponernos un ejemplo, Sr. Gross? ─pregunté.
─¡Con gusto! Venga para acá ─chilló, dando saltos de felicidad.
A continuación, fui conducido hasta una terminal de computadora y Gross me pidió que visitara uno de los sitios de prueba. Una vez ahí, pude ver que la publicidad contextual anunciaba flores. Continúe navegando y, en lugar de las flores, había mensajes tales como: “Sabe que debería comprarlas”. Y más adelante: “La cuenta del bar en la cena de ayer con sus amigos fue excesiva, ella estará molesta”. Sorprendido, miré a Gross, quien se encogió de hombros.
─Continúe ─sugirió, con una sonrisa cómplice.
Poco después, el sistema de publicidad me había demostrado que en otras ocasiones había comprado flores, que habían dado buenos resultados (cero devoluciones, quejas o transacciones extra), que ella misma (mi esposa) solía comprarlas, que el monto de mi crédito me lo permitía y hasta me sugirió algunos mensajes para poner en la tarjeta.
Compré un gran ramo de rosas rojas con una tarjeta personalizada. El envío llegó a casa mucho antes que yo. Cuando abrí la puerta del frente la encontré esperándome con una copa de vino, velas y una gran sonrisa que presagiaba sólo cosas buenas.
© Andrés Borbón 2008
Relacionado:
Escrito el Wednesday, January 23 2008
Autor: Andrés Borbón
Categoría: TecnoFicción
Etiquetas: Tecnoficción
Anterior: Einstein y Dios
Siguiente: Los 101 Inventos que Cambiaron el Mundo: 32.- El Anzuelo








Caray eso no suena tan imposible, tal vez algun dia lleguemos a algo asi quien sabe
Saludos
Dante
por un momento pense que era real, pero despues vi la categoria en que estaba clasificado el post.
como dice dante, no creo que sea algo imposible, con google ya no se que esperar.
un saludo!
Dante: Yo creo que va a ser más bien pronto. Lo único que frena a Google es la inevitable transgresión a la confidencialidad que algo así implicaría. Pero de que pueden hacerlo, es un hecho.
Marcos: Pues eso es un halago, de verdad. Cuando un cuento de ciencia ficción se confunde con la realidad es que el lector de verdad creyó verosímil el relato. Je, je.
XD, Andrés,
no se que decir………………
Excelso man.
Te has adelantado a las mentes de Page y Brin.
Saludos
Oscar: No creo que me haya adelantado. Seguro a los condenados ya se les ocurrió, pero no encuentran cómo hacerlo legal. Je, je. Qué bueno que te gustó, eso me pone muy contento.
xD!!! jajaja sici muy bueno enserio todo fue tan real que hasta por un momento pense que google ya lo había inventado xD. Para que contratar espías ;) google es lo de hoy jajaja xD :P
Stuckerboy: Gracias, Stuckerboy. De verdad que ojalá no se les ocurra implantarlo. Sería terrible, ¿no? Toda nuestra información al descubierto. ¡Qué miedo!
Uno de los relatos de terror más terroríficos que he leido nunca ¿No era tu intención? Lo siento entonces, pero es que a mí me ha dado un miedo…
Tú Misma: No, no era mi intención. Creo que cada uno de nosotros ve cosas difrerentes en los relatos, y eso está muy bien. Siempre he pensado que la literatura (la que está bien hecha, no la mía) es como una serie de espejos donde el lector ve lo que está dentro de sí mismo.