Casita en el Árbol

Estas casitas en el árbol son todo un prodigio de ingeniería. Siempre quise tener una, pero dudo que hubiera podido construir una semejante.
¿Quién de ustedes tuvo una casita en un árbol?
Posted on Tuesday, January 8 2008
Author: Andrés Borbón
Filed under: Fotografía
Tagged: Curiosidades, Fotografía
Related News: La pata de una mosca, Impresionante tormenta de neblina, El meteorito que cayó en Düsseldorf, Sal (si puedes), Faith, la perra de dos piernas,
Previous: Los 101 Inventos que Cambiaron el Mundo: 24.- El Reloj Digital
Next: Paranoia Google







:S son reales esas casas??? esque se me hace que si me subo me caigo con todo y casita T_T ¿Cuanto peso podra aguantar? xD Siento que estan haciendo equilibrio xD aunque de todos modos se me haría interesante estar en una de esas casitas.
Saludos
Yo no tuve casita de árbol, pero en la zona donde vivo hay muchos árboles y una que otra cueva…solía jugar a los “exploradores” con mis primos, era divertidísimo!!! Siempre quise una casa en un árbol… pero ya saben, cuando tenga un crío (si él quiere) haré lo posible por construirle una, claro, no tan alta por que me darían miedito las caídas.
Stuckerboy: No sé si sean reales, pero me parece que si lo son, debe haberlas construído un ingeniero. Sobre todo la de la derecha, que se ve con un aspecto mucho más “profesional”.
Emy: La más alta debe tener por lo menos 8 metros de altura, a juzgar por la distancia que hay de ella al techo de la casa cercana. Una trampa mortal para un chamaco. Creo que con un metro basta para lograr el efecto. Je, je. Es eso o ponerles una red de seguridad abajo para evitar que terminen con una pierna rota.
Caray de niño siempre quise construir una pero mis intentos siempre terminaron fallidos, el arbol era el adecuado en su tiempo pero mis conocimientos y herramientas no, aun hoy disque de adulto de repente pienso en ello y me dan ganas de hacer algo, quien sabe tal vez despues me anime ahora solo me falta encontrar el arbol
Saludos
Dante
Dante: Pues yo recuerdo que cuando era niño intenté hacer una. Tenía apenas clavadas una cuantas tablas cuando me descubrieron mis padres y ahí paró el asunto. Me alegro, pues seguro me habría roto la cabeza, ya que nunca he sido muy hábil para esas cosas. Je, je. Sería un regalo fantástico para tu hija, ¿no?