Dec
29
La Pierna Santa y el Gurú Alcohólico
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He aquí una historia triste, pero de lo más interesante:
Un hombre parecido al de la fotografía, llamado Yanadi Kondaia preconizaba que su pierna estaba bendita, que podía curar los problemas físicos y espirituales de las personas si éstas la tocaban.
Hasta aquí, nada demasiado extraño: Un hombre y su pierna santa, nada más.
Un buen día, el hombre fue abordado por dos extraños que acudieron a buscar su ayuda para un problema médico. Pocos días después, ambos regresaron para agradecer al hombre santo por la ayuda que les había prestado y, para demostrarlo, invitaron al hombre a beber unas copas con ellos (parece que este buen santo tenía cierta debilidad por la bebida). Por supuesto, aceptó y siguió a los hombres a una zona abandonada, donde bebieron hasta que el gurú cayó totalmente ebrio.
Una vez que se aseguraron de que la víctima estaba inconsciente, le cortaron la “pierna santa” a la altura de la rodilla. La amputación fue hecha con un cuchillo de cacería y el pobre hombre fue abandonado en el lugar, sangrando.
Por fortuna, el hombre santo no murió. Fue llevado al hospital y aunque ha perdido su pierna santa, goza de buena salud y, seguramente, de ahora en adelante será más precavido a la hora de aceptar invitaciones de extraños.
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Comentarios
10 Comentarios a “La Pierna Santa y el Gurú Alcohólico”
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No pues ya cuando, pobre tipo, yo me quedaría traumado T_T
Ahora sí que, qué mala pata! ojalá funcione la pierna santa sin santo….digo, para que al menos valga la pena…
Valgame que la gente fanatica llega extremos mira que cortarle la pierna ni que fuera nada mas el traerla como páta de conejo en fin el mundo es raro dejemos que siga asi
Saludos
Dante
Es una historia triste Andrés. El tipo de historia a contar cuando quieres que alguipen sea un poco más desconfiado.
Stuckerboy: Pobre, todo por andar pregonando que su pierna estaba santa.
Emy: Pues como yo no creo en esas cosas, duro que la pierna amputada de este hombre tenga algún poder curativo, pero respeto a quienes creen en estas cosas.
Dante: El fanatismo y el espíritu criminal juntos, diría yo. Los criminales se habrán imaginado que podrían vender la pierna por ahí. Una historia sorprendente por la crudeza de algunas personas. Pobre gurú.
Jiff: Sí, la moraleja sería esa, tal vez. Parece que nadie está a salvo de la maldad. Aunque parece que el dueño de la pierna santa no era un santo. Su propensión a la bebida, sin dudao, fue lo que lo puso en ese riesgo.
Pero “Que te sirva de lección” es un poco excesivo.
Santos….fft
Jiff: La violencia no se justifica con nada, pero hay que tratar de evitar ponerse en situaciones de riesgo. No digo que este hombre “se lo busco”, pero sin duda irse a beber a un lugar desconocido y solitario con dos perfectos extraños no es la manera más inteligente de evitar una desgracia.