
Muchos hemos escuchado el “boom” que ha resultado la Eee PC. Para quienes no la conozcan aún, se trata de una laptop que pesa 890 gramos, tiene 4 Gigas de memoria flash, sin disco duro, una pantalla de 7 pulgadas con 800 x 480 pixeles de resolución, medidas de 23 x 16 cm (y 4cm de grosor), un procesador a 900MHz, memoria RAM de 512 MB, Webcam, modem inalámbrico, Ethernet y modem de 56K. Corre Linux, tiene 3 puertos USB, ranura para tarjetas SD y la batería le dura aproximadamente 3.5 horas.
Algunos dirán que se trata de especificaciones algo bajas, pero Asus, el fabricante, no logra producir tantas como se están vendiendo, y esperan vender 3.8 millones en el primer trimestre.
¿Por qué?
Bueno, la primera razón es que la gente desea algo realmente portátil, económico y confiable. Muchas laptops están tan llenas de funcionalidades que resultan un fastidio, son costosas y de todas maneras no brindan el rendimiento de un equipo de escritorio. La Asus tiene lo mínimo indispensable para navegar por la web, utilizar el correo, la mensajería instantánea, realizar tareas de edición ofimática y, además, es ligera como la brisa, tiene una duración de batería decente y aunque la resolución en pantalla es baja, lo pequeño de ésta hace que apenas se note este detalle.
¿Cuántos de nosotros utilizamos toda la capacidad de nuestro equipo? Muy pocos, honestamente. Estoy seguro que el 90 por ciento de la gente (o más) no requiere una computadora más potente que la Asus.
¿Cómo es que a nadie se le había ocurrido?
Pues porque vivimos en la era de “Más es Mejor”, aunque no sepamos para qué. Asus ha “leído” bien las necesidades de sus clientes y, seguramente, arrebatará una buena cuota de ventas a los principales productores de computadoras portátiles. Con algo de suerte, veremos a HP, Acer, Dell y Toshiba seguir sus pasos y pronto tendremos laptops sencillas a precios más que razonables.



