
Leyendo Mangas Verdes, encuentro un interesante artículo que habla sobre el supuesto fin del “Boom de la Blogósfera” y en el que el autor recuerda algunas predicciones hechas el año pasado por algunos “gurús”, quienes afirmaban que el boom de los blogs acabaría en 2007 (Ver el Artículo):
“El pico máximo en la creación de bitácoras se situará en el primer semestre de 2007, con unos 100 millones de blogs activos, para ir diluyéndose o estabilizándose en el segundo semestre”.
Según datos de Technorati, el tamaño de la blogósfera se estaba duplicando cada 7.5 meses, pero a partir de Noviembre del año pasado el crecimiento ha ido lentificándose y, al momento, no se han duplicado los 57 millones de blogs que había en ése entonces, así que parece que el tiempo de duplicación ahora es de más de 12 meses (y contando)
¿Qué significa todo esto?
Desde mi punto de vista, estas cifras quieren decir, simple y llanamente, que el número de blogs que se abren cada día es menor. Los datos no aportan ninguna información sobre la actividad de los blogs existentes, la calidad de los mismos ni sobre el impacto social que han tenido en la red. Tampoco hay evidencia de que el número de blogs tienda a disminuir, aunque resultaría de lo más interesante saber cuántos de los blogs existentes permanecen “vivos”, por decirlo de alguna manera. Todos hemos llegado alguna vez a un blog que no se actualiza hace años, o que simplemente es una portada vacía. También son muchos los blogs-spam, aquellos creados única y exclusivamente con la finalidad de aportar enlaces que incrementen el “rating” de otros. Nadie sabe exactamente cuántos de estos spamblogs existen, pero su número podría sobrepasar el millón, cuando menos.
Una forma de conocer con mayor exactitud el estado de la blogósfera sería eliminar los spamblogs del conteo, así como los blogs que no hayan posteado una sola entrada en los últimos seis meses. Con ello, tendríamos una medida aproximada de la actividad de la blogósfera y los datos serían más fidedignos.
…y entonces podríamos saber si el “Boom” de la Blogósfera realmente ha llegado a su fin.



