

El otro día estaba revisando las estadísticas del blog y me di cuenta de un hecho en el cual no había reparado hasta ahora: Firefox es el explorador número uno entre aquellos que visitan este sitio, lo cual me sorprendió bastante.
Bueno, en realidad no debió haberme sorprendido tanto, considerando que Firefox es, desde mi muy humilde punto de vista, el mejor explorador que hay, aún con los problemas en el manejo de memoria que tiene. ¿Qué lo hace tan especial? Pues que es completamente configurable y que existen miles de complementos (extensiones) que se le pueden agregar para incrementar su funcionalidad.
Ahora que ha salido la versión beta 1 de firefox 3, me armé de valor, lo descargué y realicé la instalación. La primera sorpresa fue que mis adoradas extensiones no funcionaban, pero la gente de Mozilla ya había advertido que algo así podría suceder, así que continúe utilizando el explorador y me pude percatar que el manejo de la memoria ha mejorado notablemente, es más rápido y las páginas se muestran de forma más veloz. Resulta un explorador mucho más ligero, y no advertí ningún problema en las horas que lo estuve utilizando, aunque debo admitir que después del "experimento", lo desinstalé y volví a la versión anterior (2.009). ¿Por qué lo desinstalé? Bueno, como le decía a mi buen amigo Stuckerboy, principalmente porque no deseo arriesgarme más de lo necesario, y esta se trata de una versión "de prueba". Tiene aún muchos errores que deben ser corregidos, y prefiero esperar a que salga el programa definitivo, sin tantos "bugs".
Que se cuide Internet Explorer, porque seguramente esta nueva versión de Firefox va a tener un éxito sin precedentes.



