
La primera vez que escuché hablar de los blogs, allá por el año 2001, dije:
─¿Un diario online? ¡Bah! ¡Ni hablar!
Poco tiempo después, comencé a leer algunos blogs y dije, a regañadientes:
─Pues… no está del todo mal esto de los blogs, pero…
Luego descubrí a algunos de mis actuales "héroes" del blogging y pensé:
─Ok, ok, puede que después de todo no sea algo completamente inútil, pero…
Finalmente, la tentación fue más fuerte que yo y hará cosa de 3 años, abrí un blog en un servicio gratuito que ofrecía la maravillosa cantidad de 5 megas de almacenamiento. Raudo y veloz, escribí mi primera entrada y me dispuse a esperar las reacciones de la blogósfera.
Nada.
Un mes después (o dos), decidí darle al blog una segunda oportunidad, redacté un segundo artículo y, de nueva cuenta, me quedé escuchando el silencio.
Ha pasado algún tiempo desde entonces y debo decir que tener y mantener un blog no es cosa sencilla. Requiere dedicación, esfuerzo, organización y, sobre todo, confianza en uno mismo.
La pregunta del millón:
─Si nadie leyera tu blog, ¿seguirías escribiendo en él?
─Definitivamente, sí.
─¿Por qué?
─Bueno, principalmente porque me gusta hacerlo. Escribo para el blog primero que nada porque me gusta escribir. Es agradable ser leído, pero esto no resulta indispensable. Lo realmente importante es comunicar, aunque el objeto de dicha comunicación sea yo mismo.
─Entonces, ¿para qué un blog?
─Principalmente, para tender un puente de comunicación con los lectores. Tal vez estos se presenten, tal vez no, pero por lo menos las puertas están abiertas a cualquiera que desee leer, a cualquiera que se interese en comentar, hacer precisiones, mostrar otro punto de vista. A lo largo de este tiempo, he aprendido muchísimo, he hecho excelentes amigos y me he dado cuenta de las enormes posibilidades que tiene este medio de comunicación.
─Si tuvieras otra oportunidad, ¿qué cambiarías?
─Habría abierto un blog desde la primera vez que supe de ellos. Ahora tendría aún más amigos, sabría más y tendría más lectores.
─Hablando del blogging, ¿de qué más te arrepientes?
─Sobre todo, de no haber dicho siempre todo lo que pienso, pero estoy trabajando en ello. Vencer ese "pudor" de blogger novato cuesta algo de trabajo.
─¿Algo más?
─Bueno, pues que me ha encantado escribir esta entrada.
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