
Bueno, esto era originalmente un meme que he visto en Mi Microcosmos, pero como soy muy malo para los memes, se me ocurrió que mejor podría hablar un poquito de este asunto de la inspiración, pero enfocado al blogging:
El verdadero Blogger es, no cabe duda, un sujeto anómalo: Tiene una secreta (y perversa) fascinación por contarlo todo, por registrar sus pasos día a día. Pasa innumerables horas frente a la pantalla de su computadora escaneando la blogósfera donde, por lo general, halla los temas de los que hablará. Es un proceso análogo al enamoramiento: Descubre la noticia, interactúa brevemente con ella, analiza sus fuentes, su consistencia, su humor, su accesibilidad. Después, guarda el link un tiempo (de algunos segundos a meses enteros) y, de pronto, se arma de valor y la copia, la transcribe, la traduce o, simplemente, la cita.
La brevedad es el enemigo a vencer, pues la blogósfera no admite, por lo general, novelones ni largos escarceos con las palabras. Así que hay que ser breve, ir al grano, decir lo indispensable y es ahí donde entra en juego la inspiración, pero no la inspiración de los poetas, los dramaturgos o los críticos de altos vuelos… ¡no! La inspiración del blogger tiene que ver con la sencillez, con la exactitud, con la cercanía a la noticia misma. Son tiros de precisión: Frases que sintetizan, que abarcan, que explican en pocas palabras el objetivo, las características o los atributos de la noticia, la imagen o el video que el blogger tiene enfrente.
Una vez que la noticia ha sido redactada, viene la fase más peliaguda del proceso: ¿Publicarla o no Publicarla? He ahí la cuestión. En mi caso, esta etapa puede durar mucho tiempo o resolverse en un instante. Por lo general, reviso lo que he escrito, agrego, quito, aderezo la entrada con alguna imagen o, en algunos casos, la desecho. Hay notas que, simplemente, no cuajan, que se sienten un poco vacías, que carecen de consistencia. El buen blogger debe reconocer cuando ha fracasado y resistir la tentación de publicarlo todo simplemente porque ya lo ha escrito, porque sería un desperdicio enviar la nota a la papelera.
Tratándose del blogging, el proceso no termina con la publicación. Siempre es posible agregar algo, cambiar las fuentes, las imágenes. Yo lo hago con cierta frecuencia. Por supuesto, también está el asunto de los comentarios: Los visitantes, por lo general, nos dejan muy claro si hemos fallado o no. El post se extiende a través de las palabras de los comentaristas. Muchas veces, los comentarios superan a la entrada y abren nuevos caminos de reflexión que el autor no había visto cuando redactó la noticia. Es ahí donde el blogger puede, si tiene el valor necesario, reconsiderar su propia postura y modificar la entrada para hacer precisiones y reevaluar el peso de sus argumentos.
La inspiración en el blogging es, pues, un proceso dinámico que se extiende más allá de la escritura misma y se parece más a una conversación que a una cátedra. Eso es lo maravilloso de esto, ¿no creen?
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