
La revista Time Magazine reporta los mejores inventos del año y, para sorpresa de muchos, consternación de algunos y franco disgusto de otros, el ganador fue el famosísimo iPhone. No digo que este gadget no constituya un definitivo avance en telefonía celular pero… bueno, lo que sucede es que se trata de eso, de un gadget, de un aparato con pocas utilidades prácticas además de hablar por teléfono, ver algunas fotos y escuchar música.
¿Será que esa es la visión de la ciencia ahora? ¿Generar diversión? ¿Ser “cool”?
Dentro de los inventos que compitieron por lo primeros puestos, tenemos algunos que merecían ocupar el lugar que ganó el telefonito de Apple:
-
Un dispositivo capaz de capturar el calor residual de un motor e incrementar 40% su eficiencia.
-
Un automóvil impulsado por aire capaz de una autonomía de 2 mil kilómetros con “cero” contaminación.
-
Un dispositivo GPS para uso policial (y que aumenta la seguridad en las persecuciones y localización de criminales).
-
Una pequeña imprenta capaz de producir un libro (el que sea) en menos de 3 minutos, a un costo menor a 3 dólares y bajo demanda.
-
Un procedimiento capaz de convertir sangre tipo A, B y AB negativas en tipo O (con lo que se salvarán miles, o millones de vidas).
Pero… bueno, al parecer es más importante un aparato para ver videos de YouTube y mandar mensajitos de texto que estos otros inventos que, definitivamente, aportan algo al desarrollo de la humanidad.
Me parece que los redactores de la revista Times han bebido demasiado Jugo de Manzana



