
Ahí les va la noticia: Este caracol (el que ven en el patín) se llama Jasón y estaba un día feliz en la granja de caracoles cuando fue "abducido" por unos seres enormes y espantosos. De pronto, se vio en una bolsa de plástico con otros caracoles que gritaban de pánico pues, decían, los llevaban a un restaurante donde iban a ser devorados. Al escuchar esto, Jasón se desmayó y, horas después, despertó bañado en espinacas, con una salsa agridulce que le cegaba la vista. En un descuido de sus captores, sacó fuerzas de flaqueza y huyó del plato y del restaurante, aprovechando que alguien había dejado olvidado cerca de ahí un patín para caracoles.
Ahora es un caracol famoso. Escribió un bestseller donde relata su "experiencia de la vida real" y disfruta de la vida en una villa junto al mar, en compañía de sus nueve esposas y de los 48,500 nuevos retoños que acaban de nacer hace sólo una semana.



