El Cáncer como un Embrión
Hace treinta años, el cáncer era una caja negra. Los investigadores sabían qué cosa iba mal en el cuerpo, pero no cómo o por qué. El trabajo de Robert Weinberg, profesor de biología en el MIT y miembro fundador de Instituto de Investigación Biomédica de Whitehead, ha ayudado a los investigadores a abrir la caja negra.
Weinberg descubrió el primer gen causante de cáncer y el primer gen supresor de tumores en los primeros años de la década de 1980. Desde entonces, se han descubierto cientos de estos genes y ello ha llevado al desarrollo de nuevas drogas.
"Hasta hace poco, la mayoría de la gente (y hasta yo) pensábamos que todas las células cancerosas en un tumor eran, escencialmente, equivalentes las unas a las otras. Pero en los últimos tres o cuatro años ha habido una creciente evidencia de que dentro de los tumores sólidos, así como en las neoplasias sanguíneas, hay una jerarquía de células cancerosas, con algunas células siendo más importantes que otras. Hay células cancerosas que si nos extraídas del tumor e introducidas en un nuevo huésped, como un ratón, son capaces de generar un nuevo tumor. [...]"
"Hay un mecanismo que permite a las células cancerosas adoptar algunos programas embrionarios. En el embrión normal, dichos mecanismos permiten la formación de los diferentes tejidos y el desarrollo de los órganos depende de la habilidad de las células embrionarias de moverse de un lado a otro. En los tumores, se "reavivan" estas habilidades de las células embrionarias y eso les permite diseminarse, volverse invasivas, reisistir la muerte celular programada e incluso liberar enzimas que rompen el tejido circundante para poder avanzar. [...]"
"Lo que aún no comprendemos es por qué algunas personas desarrollan cáncer y otras no. Entendemos que la gente adquiere cáncer de pulmón porque fuma. Pero no entendemos realmente por qué desarrollan cáncer de mama o de próstata. Pienso que dicha comprensión emergerá con creciente claridad durante la siguiente década. [...] Al final, las mayores reducciones en la mortalidad por cáncer vendrán de la prevención, no del tratamiento. Así, probablemente uno puede tener una reducción de, digamos, dos tercios en el riesgo de padecer cáncer al no fumar, al no vivir con fumadores, al mantenerse delgado, al tener una dieta rica en vegetales y baja en carnes rojas, al hacer ejercicio y tal vez al tomar ciertas vitaminas. Aún no sabemos cuáles. El riesgo de morir de cáncer, que es ahora mismo de uno en cinco, disminuirá a uno en diez y, probablemente a uno en 15."
(Traducido parcialmente (con modificaciones) de: How a Tumor Is Like an Embryo).
Posted on Tuesday, November 6 2007
Author: Andrés Borbón
Filed under: Ciencia, Curiosidades, Medicina
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Desgraciadamente, sigue siendo en muchos casos una enfermedad incurable y aún nos queda mucho por investigar. Me resulta de lo más curioso (y de lo más aterrador, por mis antecedentes familiares, pero en qué familia no los hay) la “predisposición genética”.
La predisposición genética es, me temo, sólo uno de los factores. Los virus y sus oncogenes son otros, así como los factores ambientales y hasta la nutrición. Además de que el cáncer no es una enfermedad, sino un conjunto de ellas con un mecanismo común y manifestaciones parecidas. Todo un reto para la ciencia.
Saludos.
Andrés.