Transcribo una interesantísima entrada del Blog Territorio Libre:
Según un informe del gobierno británico (la noticia puede leerse aquí), con la entrada en escena del famoso Windows Vista, ordenadores de todo el mundo no podrán actualizarse debido a los tremendos requisitos que implica instalar el Vista. Según parece, la solución pasaría por utilizar Linux en lugar de Windows, ya que el tiempo de actualización (y recurrir a comprar nuevos ordenadores) del primero es de dos a cuatro años más que en el nuevo producto de Bill Gates.
Para aquellos que sigan fieles a Windows, en un corto período de tiempo, su ordenador quedará obsoleto por completo, generándose un gran volumen de “basura informática” a nivel mundial. Y lo peor de todo es que esos miles de ordenadores seguirían perfectamente actualizados con tan sólo optar por Linux, lo que reduciría notablemente ese desperdicio de tecnología y, por supuesto, el desastre económico a gran nivel, ya que si ordenador medio ronda los 1000 euros, teniendo en cuenta que miles o incluso millones de máquinas se reemplazarían, queda patente la tremenda e innecesaria inversión por culpa de Windows y su sistema de actualización.
Al parecer, el informe en discordia argumenta que con el uso de software libre, la reducción de ordenadores reemplazados prevista sería de aproximadamente la mitad, con lo que hay que tener en cuenta que las grandes compañías productoras de equipos informáticos no podrían mantener el volumen de ventas esperado. La solución de estas empresas es al menos, esperanzadora: en lugar de cruzarse de brazos y negar la evidencia o subir el precio de sus productos para mantener el ranking de ventas esperado, han dado un paso más allá y comienzan a vender ordenadores con Linux instalado. Un ejemplo lo tenemos en la compañía Dell, que hasta ahora se distinguía por vender exclusivamente a través de la red su producto, pero que con la caída de ventas ha optado por saltar a las estanterías físicas de las tiendas de informática, lo que compensaría la pérdida.



